Definitivamente no es posible medir el aprendizaje de una persona con una simple calificación ya que esto resultaría muy abstracto si consideramos que no todas las personas aprenden de la misma manera ya que sus procesos cognivos son muy diferentes.
Ahora bien al evaluar y querer medir el aprendizaje como hasta ahora lo hemos venido haciendo nos enfrentamos a contrastar objetivos y resultados pero ¿que sucede entre ellos?, ¿en realidad se puede medir el aprendizaje de manera tajante?, considero que de ninguna manera, ya que entre los objetivos y los resultados es necesario preguntarse que sucede entre ellos.
Si centramos la evaluación en la medición consideramos que el ojetivo se orienta al dominio de contenidos o a un saber operativo y con ello se etiqueta a los alumnos en niveles extremos.
Si hablamos de competencias entonces también debemos de buscar otra manera de verificar la competencia y para ello será necesario recurrir a juicios, criterios, indicadores y evidencias que nos permitan determinar el desempeño de una competencia.
Podemos plantear que la evaluación en un modelo pro competencias se desarrolla a través de procesos por medio de los cuales se recogen evidencias sobre el desempeño de un alumno o sobre la forma en que enfrenta una tarea compleja, con tal de determinar los niveles de competencia alcanzados y el manejo que hace de los diferentes prendizajes.
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sábado, 5 de junio de 2010
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